Este 15 y 16 de noviembre, el municipio de Ataco se convirtió en el epicentro de la cultura y el arte del sur del Tolima con la realización del cuarto Encuentro de la Red de Escuelas de Arte del Sur del Tolima, una iniciativa del Ministerio de Cultura para visibilizar y fortalecer el talento de los territorios.

Durante dos días vibrantes, 12 representaciones culturales de siete municipios se dieron cita en Ataco para compartir saberes, identidades y experiencias artísticas que enriquecen el tejido cultural de la región.
La jornada del sábado estuvo dedicada al intercambio formativo: música, danza, canto y enseñanzas de vida que emergen de la experiencia de dedicarse al arte. Los jóvenes artistas de cada escuela compartieron lo que han aprendido al bailar, cantar o tocar un instrumento. Fue un espacio de encuentro profundo, un “compartir de saberes” en el que cada municipio aportó su propio ritmo y tradición.
Uno de los momentos más emocionantes fue el montaje colectivo: músicos y bailarines de distintos municipios unieron fuerzas para preparar una puesta en escena acompañada de la interpretación de “El Contrabandista”, una pieza simbólica que representó la unión territorial y la diversidad creativa.
El domingo, la cultura se tomó las calles. Inició con un desfile por las principales vías de Ataco, en el que cada agrupación llevó su música y coreografía representativa. Fue un desfile multicolor, lleno de tradición y energía, que capturó la atención de propios y visitantes, con una explosión de identidades que resonó en cada paso.
Al llegar al parque principal, se dio inicio a las presentaciones artísticas: cada grupo mostró sus talentos, sus raíces y su historia a través de bailes, canciones e instrumentos. Fue un momento para celebrar la diversidad sonora del sur del Tolima y para visibilizar el trabajo constante de estas escuelas que se han convertido en espacios de formación y pertenencia cultural.
Como cierre emotivo, más de 130 músicos se unieron en un ensamble para interpretar “El Contrabandista”, mientras los bailarines de las delegaciones danzaban al ritmo de la música. Esta escena no solo representó una puesta en escena artística, sino también un símbolo de fraternidad entre los municipios.
Este encuentro contó con una articulación muy valiosa: la administración municipal de Ataco, el colegio Martín Pomala y la Fundación Son de Atá fueron los organizadores locales que hicieron posible este espacio cultural. La apuesta del Ministerio de Cultura se conecta con las políticas públicas para promover la educación artística y reconocer el arte como un derecho y como una herramienta de transformación social.
Eventos como este fortalecen el ecosistema cultural del Tolima. Permiten que niños, jóvenes y formadores de distintos municipios se reconozcan, se inspiren mutuamente y encuentren espacios para crecer. Además, hacen visible la riqueza sonora y artística de comunidades que muchas veces quedan al margen, mostrando que el arte desde los territorios rurales no solo existe, sino que florece con fuerza.
La iniciativa se alinea con las apuestas del programa Artes para la Paz, del Ministerio de las Culturas, que busca llevar formación artística a más niños y jóvenes en zonas rurales.

