El municipio de Ataco vivió una de las noches más esperadas por las familias atacunas, la tradicional encendida de las luces navideñas y la celebración del Día de las Velitas, un encuentro que marcó oficialmente la llegada de la época decembrina y que reunió a la comunidad en torno a la fe, la cultura y la esperanza. Este 7 de diciembre, las calles principales y el parque central se llenaron de luz, colores y música, creando una atmósfera de magia que reafirma el espíritu resiliente y festivo que caracteriza al territorio.

La jornada inició con la llegada de cientos de familias que se congregaron en el corazón del municipio para participar en el encendido oficial del alumbrado navideño. Las decoraciones, cuidadosamente instaladas para resaltar la belleza del parque y los espacios públicos, iluminaron la noche con figuras, guirnaldas y diseños tradicionales que evocan la unión y la alegría de estas fechas. Esta apuesta estética y simbólica buscó generar un mensaje claro: Ataco sigue brillando, avanzando y fortaleciendo el tejido social.
Uno de los momentos más emotivos fue la tradicional prendida de velitas, un acto profundamente arraigado en la cultura colombiana y que en Ataco representa un gesto de agradecimiento y un llamado a la paz y la armonía familiar. Niños, jóvenes, adultos y personas mayores encendieron sus velas simultáneamente, creando un paisaje luminoso que se mezcló con el alumbrado recién inaugurado y que dejó ver la fuerza del sentido comunitario de los atacunos.
La celebración estuvo acompañada por presentaciones artísticas locales que enriquecieron la noche con talento y tradición. La Escuela de Música Ciudad Dorada ofreció un repertorio especial para la ocasión, interpretando piezas que evocaron la Navidad y que, con sonidos de cuerdas, vientos y percusión, llenaron el parque de emoción y nostalgia. Sus estudiantes, formados en procesos musicales que buscan fortalecer la cultura local, demostraron una vez más el valor del arte como espacio de encuentro y transformación social.
Por su parte, la Escuela de Danza Arte, Folclor y Territorio presentó coreografías que integraron ritmos tradicionales colombianos, evocando la riqueza folclórica regional y destacando la importancia de preservar las expresiones culturales que identifican a Ataco. Sus puestas en escena, llenas de colorido, vestuarios vibrantes y energía, conectaron al público con la identidad del municipio y fueron recibidas con aplausos y entusiasmo.

A la velada asistieron y acompañaron la actividad el alcalde Héctor Fabio Muñoz y la gestora social Blanca Cuéllar, quienes encabezaron este encuentro de apertura navideña junto al párroco Carlos Neira. Durante su intervención, el alcalde destacó la importancia de mantener vivas las tradiciones que fortalecen el sentido de pertenencia y la unión ciudadana, señalando que la Navidad es un período propicio para renovar los lazos comunitarios y agradecer por lo construido en el año.
La gestora social, por su parte, resaltó el valor de estos espacios que integran a la familia, especialmente en un municipio que ha encontrado en la cultura una herramienta para sanar, recordar y seguir adelante. Su mensaje estuvo cargado de invitaciones a disfrutar de las festividades con responsabilidad, convivencia y solidaridad, valores fundamentales para el bienestar colectivo.
El párroco Carlos Neira dirigió un momento espiritual que invitó a la reflexión y al recogimiento. Con palabras de paz, gratitud y esperanza, recordó a la comunidad la importancia de vivir estas fechas con corazón abierto, reconociendo que la luz que se enciende en las calles también debe encenderse en cada hogar.

La actividad concluyó con un ambiente festivo, acompañada de música, encuentros entre vecinos y fotografías que dejaron registro de una noche cargada de simbolismo y emociones. Las familias recorrieron los espacios iluminados, disfrutaron del alumbrado y compartieron momentos que fortalecen la memoria colectiva del municipio.
Con la encendida oficial de las luces y la celebración del Día de las Velitas, Ataco dio inicio a una temporada que no solo marca el cierre de año, sino que reafirma su apuesta por la cultura, la tradición y la unión comunitaria. La luz de la Navidad ya brilla en sus calles, recordando a propios y visitantes que este es un territorio que sigue construyendo esperanza y celebrando la vida.
