Comunicación para la paz: un enfoque clave desde la Universidad del Tolima

Por: Laura Moncayo y Daniela Pulido 

En un país marcado por décadas de conflicto, la Comunicación para la Paz se ha convertido en una herramienta fundamental para reconstruir memorias, fortalecer comunidades y promover la convivencia. Desde la Universidad del Tolima, este enfoque académico busca formar comunicadores capaces de narrar con responsabilidad, transformar violencias simbólicas y acompañar procesos territoriales de reconciliación.

En el contexto colombiano, marcado por décadas de conflicto armado, desplazamientos forzados y heridas sociales profundas, la comunicación se perfila como una herramienta fundamental para reconstruir tejido social, promover memoria histórica y fortalecer procesos de reconciliación. En la Universidad del Tolima, la asignatura de Comunicación para la Paz impulsa esta reflexión y forma profesionales preparados para asumirla.

¿Qué es Comunicación para la Paz?

El concepto difundido por teóricas como Andrea Tinjaro, propone que informar no basta. La comunicación debe transformar realidades violentas mediante mecanismos de diálogo, participación ciudadana y visibilidad de voces históricamente silenciadas. No se limita a narrar conflictos: busca construir empatía, fomentar la convivencia y reconocer derechos humanos fundamentales.

Este enfoque es central para entender la paz no solo como ausencia de guerra, sino como justicia social, equidad y dignidad para las comunidades afectadas.

Teorías que amplían la mirada

La asignatura recurre a los planteamientos del sociólogo noruego Johan Galtung, quien distingue entre paz negativa, la cesación de violencia directa, y paz positiva, la transformación de violencias estructurales, simbólicas y culturales. Según Galtung, construir paz implica erradicar las raíces de la desigualdad, no solo apagar los focos de conflicto.

Este perspectivismo teórico permite comparar experiencias internacionales: por ejemplo, en Irlanda del Norte la prensa pasó de alimentar temor a abrir espacios de diálogo; en Centroamérica, los acuerdos regionales como los de Esquipulas apostaron por participación social, reforma agraria y reconciliación.

Memoria histórica y contexto colombiano

Al revisar la historia del conflicto armado en Colombia, el curso aborda las transformaciones de la violencia entre 1920 y 2010. La lectura crítica revela cómo la población civil, campesinos, mujeres, comunidades afro e indígenas, ha sido la principal víctima de desplazamientos, despojos y exterminios. Comprender este contexto es esencial para una comunicación responsable, que nombre las causas del conflicto, reconozca víctimas y promueva verdad, reparación y no repetición.

Comunicación comunitaria: paz desde los territorios

Un componente clave del programa es la experiencia práctica. En regiones como Caquetá, estudiantes han observado cómo radios comunitarias, asociaciones campesinas y colectivos juveniles se convierten en espacios de reconstrucción social. La participación ciudadana, la memoria oral, la educación popular y los proyectos comunitarios aparecen como ingredientes de una paz cimentada en el territorio y respaldada por quienes lo habitan.

Estos espacios comunitarios muestran que la paz no depende únicamente de grandes acuerdos, sino de la articulación local, la persistencia y el compromiso social.

Políticas públicas, desarrollo y reconciliación

El curso también analiza programas de paz y desarrollo como los emprendidos en el Programa de Desarrollo y Paz del Magdalena Medio, donde el Estado, organizaciones sociales y actores privados han trabajado juntos en proyectos educativos, productivos y de convivencia. Estas iniciativas evidencian que la paz implica inversión social, alianzas reales y construcción colectiva.

Adicionalmente, se examinan los desafíos actuales del país en derechos humanos: persistencia de violencia en territorios, desigualdades estructurales y desconfianza en las instituciones. En este contexto, la comunicación queda como apuesta estratégica de acompañamiento, para visibilizar víctimas, denunciar injusticias y promover participación ciudadana.

Periodismo de paz: narrar sin revictimización

La formación en periodismo de paz propone ir más allá de la noticia “impactante”: hay que explicar, contextualizar, dar voz, evitar sensacionalismos. Esto implica retratar causas, estructurar relatos con consciencia social, proteger fuentes, reconocer víctimas, y al mismo tiempo ofrecer caminos de esperanza y reconstrucción.

Este tipo de periodismo aspira a ofrecer una narrativa distinta a la violencia: una narrativa de dignidad, memoria, y posibilidades reales de cambio.

La paz como un proceso vivo

Aunque Colombia firmó en 2016 el Acuerdo de Paz con las FARC, el camino está lejos de terminar. Las brechas sociales, los nuevos focos de conflicto y los desafíos estructurales, tierras, desigualdad, exclusión, requieren permanencia, vigilancia y participación activa.

Desde la Universidad del Tolima, la formación en comunicación para la paz busca contribuir a este proceso: formar profesionales capaces de acompañar comunidades, generar memoria, visibilizar víctimas y promover diálogo. La paz no es un punto de llegada, sino un horizonte colectivo por construir.